domingo, 28 de diciembre de 2008

ya

imagen cero noventay cuatro
un zapato
viejo
no de cable
un botín
de cabra
para la pezuña
arriba
del piso
de tu cabeza
un dedo
de alto
sobre el vertex
la punta
abajo
falx cerebrii
hacia el tercer ojo
parpadeante
avanza
hacia el tercer
ventrículo,
se escurre
por los agujeros
gotea en tu garganta
baja
baja
a la laringe
paraliza
las cuerdas
en aducción
imposible
no respiras
no entra
no sale
no circula
no piensa
no siente
no
vive
mas

al la esquina

el pastor errado
el hombre errante
los que nunca crecen
solo respiran
a veces vacilan
no siempre caminan
si caminan no avanzan
pero como se alcanzan
las cosas que dices
las cosas que no haces
y la piel se seca
y la piel se cae
y tus hijos te sacan
a que te de el sol
como una planta
a veces te riegan
a veces te hablan
hay plantas narcóticas
e ideas psicóticas
tu solo no estorbes
dios te ama de veras
aunque no lo parezca
tu lo sabes
desde
antes de nacer
los ciegos
te alaban
las aves te cagan
las olas te lamen
los perros te evaden
las perras te siguen
que puedes hacer
solo lo que sabes
es un laberiento
de arena y de sal
a picar piedra
piedra tras piedra
y rodar y rodar
al fondo del mar
azul perro
como los irises
de los ojos
del gato
del arbol
del edén
de la serpiente
de Chessire
de Alicia Eva
de la manzana rodante
de los gusanos rampantes
de las marismas heladas
y las orillas sangrantes
al
la
esquina
a la barda
a la mierda
y a seguir
un poco
mas
aun
no envejeces
todavia
no te fies
no
res
pi
res
.
.
.

mudskipper

somos otros
de la tierra
donde estaba
no habia agua
tus pasos oia
en la erade los ecos
antes de la inquisición
vivíamos en la orilla
finisterre en los ojos
la lengua mordida
el agua amarrada
pegando en los palos
la luna morada
mirando los llanos
los perros perdidos
sigue mis pasos
estamos solos
desorientados
a la ventura
de la oquedad
bajo la sábana
oceánica
debajo del agua
hacia la entraña
no me verás
no sabras cuando regresaré